on Monday, September 28, 2009

Hace sólo un par de horas la esencia de Don Guillermo Endara Galimany fue al encuentro de su creador y, estoy segura, que habrá llegado a él esbozando su inmensa sonrisa y con la conciencia tranquila que sólo queda al final de una vida dedicada a dar lo mejor a un país y a su gente.

Cuchungo, como lo llamábamos la mayoría de los panameños fue parte de nuestra historia política por más de cinco décadas. Fue Presidente del país en uno de los períodos más oscuros de nuestra historia, siendo capaz de tomar las riendas de una patria destrozada por los odios y las ambiciones de grupos, que no tuvieron el menor reparo en utilizar la violencia física en su contra y de otros que lo culpaban de la invasión estadounidense.

El vacío que deja en la Sociedad panameña es enorme, básicamente porque estamos faltos de líderes que sepan guiarnos hacia el futuro, sin proyectar el “juega vivo” como la herramienta principal de trabajo. Su imagen de hombre bonachón que le ganó el apodo de “pan de dulce”, de probidad en las acciones, de poseedor del conocimiento de la tolerancia y de la esperanza en que todo es posible si se antepone las necesidades de país antes que las propias, será difícil de llenar en los tiempos de hoy.

Pero si hay algo que voy a extrañar de Don Guillermo Endara, será esa autenticidad humana de quien vive de cara a lo que siente y a lo quiere proyectar. Endara deja una tremenda memorabilia de anécdotas y acciones, que pocos hoy se atreverían a sostener ante la opinión pública. Nos dio una historia de amor en la Presidencia, tantas frases irreverentes pero llenas de verdad, instituyó la reconciliación como herramienta principal para la reconstrucción de un país y no abandonó sus principios y luchas, aún en las postrimerías de su vida.

Aunque en algún momento hayamos disentido de sus propuestas o medidas, probablemente la mayoría de nosotros concuerde en que su estatura política sólo podrá ser alcanzada por aquellos que se comprometan verdaderamente a servir a la Patria y no a servirse de ella.



El poder embrutece
Guillermo Endara Galimany
on Wednesday, September 16, 2009

Hace ya unos meses que escribí en este blog mi humilde concepción de lo que fue la debacle de las hipotecas “subprime”, en la creencia de que los genios de las finanzas tardarían, por lo menos, un par de años en estructurar nuevas redes de re-titulaciones, plagadas de recovecos y vericuetos, destinadas a trabar al pendejo inversionista que espera, al final de la maraña de intercambios financieros, sacarse una jugosa ganancia. Pero bueno, como no soy avezada en el tema, pues me equivoqué.

Ponga atención, si usted tiene una póliza de seguros por 1 milloncito y resulta que descubre que tiene un cáncer que le está acabando la vida, y el bolsillo por gastos médicos, puede optar por lo que se conoce como un “life settlement” y venderla por unos 500,000 dólares, por ejemplo, dependiendo de su expectativa de vida???????

Eso es lo increíble de nuestra era, hasta una enfermedad terminal puede convertirse en el medio de hacerse de Don Dinero para campear el temporal, aunque a la larga, quedará igual de frío y pálido.

Este no es un instrumento nuevo ya que se viene comerciando desde que se dio el boom de los enfermos de SIDA, perdonen si suena grotesco, pero con los adelantos médicos la expectativa de vida de estos enfermos aumentó, lo que disminuyó las ganancias de los inversores. Así que, aprendida la lección, ahora apuntan a los adultos de más de 65 años y los Gurus financieros se especializan mucho en determinar la expectativa de vida, para que no les “salga el tiro por la culata.”

Pero nuevamente, el negocio mayor no estriba en comprar 10 pólizas, guardarlas en la caja fuerte y esperar a que los dueños pasen a mejor vida; el verdadero negocio, al igual que sucedió con las hipotecas subprime, se crea a partir de las subsiguientes titulaciones que luego que se venden como paquetes de bonos en fondos de inversiones.

Tal como lo explica un reciente artículo en el New York Times, los bancos están a la búsqueda de nuevos negocios financieros y tienen en la mira las titulaciones masivas de estas pólizas de seguros de vida. Muchos aducen que este es un negocio mucho más seguro para los inversores, ya que el valor de las mismas no está sujeto a las variaciones del mercado, como sucedió con las subprime; no obstante, tiene aristas peligrosas a considerar.

¿Se podrán predecir promedios de expectativas de vida certeras, que verdaderamente garanticen al inversor que cobrara su ganancia antes de morirse él?

¿Cambiarán en algún momento las regulaciones fiscales promedio que aplican hoy día a estas pólizas? Hasta donde sé el IRS ya tienen en estudio este componente.

¿No dará esto pie a que se cometan fraudes y los especuladores se aprovechen de las necesidades de los adultos dueños de estas pólizas?


¿Cooperarán las Compañías de Seguro, a sabiendas que esto garantizará un aumento en los pagos de pólizas que antes eran canceladas por diversas razones? Esto deriva del hecho de que si el dueño de la póliza decide terminarla porque no puede pagar las mensualidades, o por otras razones, los inversores de los fondos deberán seguir haciendo estos pagos, garantizando que en algún momento, todas las pólizas deberán ser pagadas.


¿No iremos nuevamente camino de otra debacle financiera? Si se afectarán las reservas de capital de las grandes aseguradores, no sólo sufriría el mercado de las pólizas, también afectaría al reaseguro del comercio internacional y a la capacidad de cualquier ente financiero, de responder por pérdidas o fraudes mayores ante sus clientes.


¿Y qué pasa si se muere un beneficiario y sus familiares nunca lo registran como tal, dejando a los inversores por “saecula saeculorum” sin cobrar el dividendo? Pasará que probablemente muchos familiares no se enterarán de esta operación financiera hasta la muerte del beneficiario y, será tal la rabia, que les importará un bledo esforzarse por anunciar el fallecimiento…


Pero lo que más me preocupa es que en algún punto de la cadena, muchas familias quedarían sumidas en la desesperanza, ya que después de la muerte del beneficiario no contarían con ese dinero para sostenerse; o sea, se quedarían a la Luna de Valencia, lo que me parece francamente injusto.

Creo que las Aseguradoras, en algún momento, deberán dar la opción en el contrato de póliza, de que la misma no pueda ser comercializada en el mercado de valores, dándole así la opción a quien quiera adquirir una, de bloquearla para que en un momento de desesperación no sucumba ante esta nueva elucubración financiera. Esto permitiría también que se aplicaran intereses mayores sobre pólizas negociables, o no negociables, según se decantara la tendencia del mercado, haciéndolas atractivas al inversor y, el intenso IRS, estaría en capacidad clavar justamente a quienes negocian las pólizas y no castigar a quienes las tienen para protección de sus seres queridos.

Pero lo peor de todo esto, es que en el mismo hit parade, los bancos y brokers de Wall Street siguen buscándole salida a productos tóxicos, viéndose un aumento reforzado en las transacciones de “remics”. ¿Será que no hemos aprendido nada? Pues parece que no, porque el mismo artículo antes mencionado indica que entidades como Credit Suisse y Goldman Sachs ya están creando infraestructuras internas para apoyar el negocio de los “life settlement.”

¿Dónde habrán quedado todos los propósitos de revisar las legislaciones financieras, de ordenar a las calificadoras de riesgos y de redefinir y mejorar los acuerdos de Basilea? Supongo yo que todavía han de estar en las mesas de negociaciones; lo cierto es que yo ya estoy revisando lo aprendido sobre los Ciclos Económicos, ya que todo parece indicar que cada vez serán más cortos, perpetrando en nuestras vidas el estrés financiero, como una actividad anual, tal como nos sucede con las compras de regalos de navidad.

Es la fortuna, no la sabiduría, la que gobierna la vida de los hombres
Marco Tulio Cicerón- escritor y político romano
on Saturday, September 12, 2009

Después de un poco más de 60 días del Gobierno de Martinelli, vemos varias iniciativas en ejecución, que indudablemente tienen que ver con la necesidad de corroborar a la masa electora, que las promesas de campaña no se quedarán en eso.


Lo primero que debo notar es que este es el Gobierno del Jean, prenda de vestir que parece haber sido escogida por el “craizy team” para proyectar el concepto de que es un gobierno donde sí se trabaja, ya que el demin ha sido siempre una tela utilizada en la confección de uniformes en trabajos que requieren mucho esfuerzo físico y, en los que usualmente hay que enlodarse y llenarse de hollín para sacar adelante el resultado que se busca. Percibo que será por toda la suciedad y corrupción que tendrán que limpiar en sus cinco años de Gobierno, quizás incluso en sus propias huestes. He de decir que he visto al Presidente en ciertos actos protocolares, no muy bien vestido, pero el jean es una de mis prendas favoritas y el que todo el team lo utiilice para transmitir esa opción de cambio o renovación, me parece muy refrescante.


Desde la Toma de Posesión también se nota una inusitada celeridad en el trabajo de los bienaventurados Diputados de la Asamblea, que espero perdure con el mismo nivel de motivación durante todo el período. La aprobación de los “100” para los Jubilados sin pensión, ha sido muy bien recibida. Hay también una cantidad de anteproyectos en espera, entre ellos el #21 relativo a medidas de justicia fiscal para la clase media y otros. Algo interesante, muchos de ellos han sido o estaban propuestos por miembros del PRD. Lo cierto es que habrá mucha tela que cortar en los próximos meses con las iniciativas legislativas que el Ejecutivo estará presentando, sobretodo en el ámbito de materias fiscales para las empresas.



A través de los medios también hemos tomado debida cuenta de las acciones realizadas en relación a los contratos o concesiones que tenía el Estado panameño con empresas locales y multinacionales destinadas a dar un mensaje, alto y claro, de no tolerancia a los chanchullos contractuales que se han dado en nuestro país desde el glorioso 1903. Hemos visto a un Martinelli con mazo en mano, como en sus mejores días de campaña, destruyendo la corrupción en forma de concreto y rellenos. Y como parece que lo de los rellenos es un negocio redondo, vemos como ahora el Miramar tendrá que pagar por su estacionamiento subterráneo, el Club de Yates está en problemas a futuro, los corredores van a ser auditados y la Pollution clama porque tiene sus contratos en orden.



Lo cierto es que esto es algo que ha debido ser hecho hace mucho tiempo porque estamos hasta el copete de que se le den concesiones a las grandes empresas para que brinden servicios a la Sociedad y quedamos, al final de la línea, en un tremendo cuello de botella con carreteras mal construidas, servicios carísimos, etc. Lo que me preocupa es el show mediático que, si bien en una primera instancia sirvió para enviar ese mensaje claro, abusar de él podría generar una percepción negativa en los inversionistas extranjeros y locales, sobre la capacidad de los Gobiernos futuros de mantener las negociaciones realizadas en otros períodos, o sea, la tan cacareada “estabilidad jurídica”.



Esta última semana, aún con Martinelli de viaje, el “team” se vio en TV abriendo cercas y entrando en las instalaciones de Ocean Pollution para detener otro relleno en ciernes. Si me permiten una sugerencia, creo que mandar la orden a la empresa y negociar las condiciones de la “rendición” serían suficientes de ahora de adelante, a fin de no continuar promoviendo la idea de que el Gobierno irrumpe constantemente en “propiedad privada” alegando malos manejos, no vaya a ser que algún funcionario no lea correctamente los contratos y nos encontremos con el desgobierno de las acciones. No estoy en contra del proceso, pero si de la forma como se está llevando a cabo.



Lo que si he de decir es que el Gobierno del Cambio, al cumplir sus 100 días, medición que se ha convertido en la revisión de ejecución por excelencia a nivel mundial, mediáticamente hablando, tendrá muchas acciones positivas que mostrar, pero, que de ninguna manera garantizan que será la trayectoria en los años por venir. Es importante que se comprenda que lo que de verdad queremos ver los panameños, son acciones concretas en términos del transporte, la seguridad, la educación, la economía y la Caja del Seguro Social, sobre las cuales aún sólo hemos visto pasos inseguros, derivados de hechos recientemente ocurridos, como los accidentes de tránsito, las quejas irresolutas de la población y los efectos de la crisis de poder adquisitivo, que nos convirtieron la risa en mueca, cuando la luz subió en lugar de acomodarse a la rebaja solicitada por el Presi.


Todo parece indicar que antes de los 100 días el Gobierno enfrentará su primera escaramuza, con la anunciada postura de los maestros de lanzarse en la búsqueda de nuevos aumentos salariales y el regreso a su jubilación especial. Entes como la Alcaldía de Panamá se vislumbran como constantes focos de conflictos, bochinches criollos y cera de velas en las escaleras de alguna institución y, el submundo de los narcos y las pandillas siguen descontroladas en su escalada de violencia y lucha por el control.



Esperaré entonces para conocer cuál será la estrategia del “team en jeans” para lidiar estas batallas, que en casi todos los Gobiernos anteriores nos llevaron a ceder ante gremios que se han quedado en el discurso social y en la trampa de dirigentes que tienen poco o menos “know-how” que un joven de 15 años.


Ah… y por cuestión orden, yo creo que el Presi si debe tener un nuevo avioncito.





Toda tijera nueva corta la tela a al primer intento. Carmen Sarasqueta.

on Sunday, September 6, 2009

Hace ya unos días que disfruté de otro gran programa en Nat Geo “Los Niños Momia del Llullaillaco”. Es impresionante observar como un grupo de científicos escudriña con sus herramientas, que parecen sacadas de un libro de ciencia ficción, las últimas horas de vida de estos tres niños Incas, llevados a un muerte temprana para agradar a sus dioses, que fueron descubiertos en 1999 en la provincia argentina de Salta.
Es un hecho que la búsqueda del conocimiento en sus diferentes formas, sigue siendo la motivación principal del ser humano. Que los cuerpos de tres niños que vivieron hace ya 500 años vuelvan a nosotros, extremadamente bien preservados, nos da la oportunidad de mirar con nuestros propios ojos, a seres como nosotros de los que ya no quedan casi huellas palpables en nuestra época y aprender un poco más de nuestra naturaleza humana.

Me pregunto yo, una civilización que disfrutó de conocimientos astronómicos y matemáticos, que aún hoy nosotros tratamos de corroborar, tenía tanto temor a los simples dioses de la naturaleza, que era capaces de sacrificar niños, de una forma tan cruel, simple y sencillamente para contar con su gracia.

Es algo que me choca enormemente porque el conocimiento del que disfrutaban no parecía ser consistente con sus actuaciones. Pero todos sabemos, que en aquellos días, el conocimiento era totalmente elitista. Sólo los sacerdotes y allegados a la corte del Gobernante Inca, disfrutaban de él en forma real. Ese mismo conocimiento era utilizado para mantener a raya al resto de la población; el miedo fue siempre un mecanismo poderoso para gobernar en las antiguas civilizaciones. Probablemente por eso, los padres entregaban a sus hijos en la firme creencia que estos se convertirían en dioses mediante estos sacrificios y, de paso, harían un gran bien a la comunidad.

Los resultados de las pruebas realizadas por los científicos concuerdan de manera impresionante con los relatos de los archivos de Indias, donde los españoles describen muchos de estos ritos. Cada huella en la piel, los ojos o el cabello de los niños hablan de los ritos a los que fueron sometidos durante esas últimas horas, lo que me deja perpleja ante el concepto de la vida y la muerte que aquellas civilizaciones manejaban. Hoy, la Doncella, la Niña del Rayo y el Niño me llevan a meditar si el conocimiento del que hoy disfrutamos nos hace diferentes o mejores que los antiguos Incas.

Es cierto que cada uno de nosotros tiene a su disposición una gama amplia de herramientas y medios para hacerse del conocimiento necesario para labrarse un futuro; es más, eso incluye también ese conocimiento general que nos llega del pasado, así como los nuevos descubrimientos que nos permiten atisbar el futuro; sin embargo, debemos reconocer que nuestra sociedad de hoy, llamada del Conocimiento, es quizás más violenta que la de los propios Incas, así como menos solidaria y, si me lo preguntan, el ser humano promedio de hoy domina tan poco conocimiento acerca del mundo que lo rodea, que probablemente sea relativamente comparable al Inca promedio de aquellos tiempos. Y si no, pregúntele a un estudiante secundario ¿qué motivó la Segunda Guerra Mundial? y me atrevo a asegurarle, que muy pocos podrán contestarle aduciendo: “esa no es mi especialidad”.

Algunas culturas siguen utilizando el conocimiento como ventaja, al mantener a sus masas a raya bajo conceptos religiosos y culturales que los aíslan del resto del mundo. También en muchas organizaciones de todo tipo, sigue privando la máxima de que es mejor no compartir lo que se sabe, porque así nadie puede quitarme mi puesto; pero cada día comprobamos, que los medios de transferir el conocimiento se multiplican geométricamente neutralizando efectivamente los intentos que aún existen por evitarlo.

Si hay algo que ha probado la historia de estos tres niños es que el conocimiento sobrevive a las épocas, a las civilizaciones y a las catástrofes, para recordarnos, una vez más, que podemos tener el conocimiento pero sólo si sabemos utilizarlo apropiadamente, seremos capaces de sobrevivir como Sociedad sin terminar destruidos como los Incas.

Nuestro conocimiento está constituido por el pensamiento y la experiencia acumulados de innumerables mentes.
Emerson
on Monday, July 27, 2009

Estoy siguiendo con interés los acontecimientos que se están dando en Honduras, país que conocí bastante bien, hace ya más de una década, cuando viajé a pasar una temporada en San Pedro Sula. Recuerdo que ya en aquella ocasión me impresionó sobremanera su aspecto rural, la falta de infraestructuras y los niveles de pobreza extrema que podía verse en las ciudades; pero, sobretodo, el esquema de comportamiento violento de su gente vivía implícito en cada una de sus actitudes, todavía muchos hombres llevaban pistola al cinto. Era como volver en el tiempo y ver la vida en una mismísima República Bananera de los años 50.

Aunque no he regresado, las estadísticas del país me confirman que poco ha cambiado desde entonces, lo que no deja de impresionarme negativamente acerca de la capacidad de la sociedad hondureña para proyectarse hacia el futuro. Hoy día Honduras sigue siendo uno de los países centroamericanos más atrasados, con un PIB per capita de $2,200, un 74% de la población que vive en pobreza, un 20% de analfabetismo y un muy bajo índice de Desarrollo Humano. Sólo el 18% tiene acceso a los servicios básicos y de salud, que tienen grandes deficiencias. Sería como ver a Panamá allá por la década de los ´60, más de 40 años de atraso.

Es por esta razón que no me toma de sorpresa la situación política que vive hoy Honduras originada por la forzada salida de Zelaya de la Casa Presidencial de Tegucigalpa, hace unas semanas atrás. En un país donde sólo el 10% de la población controla los recursos productivos es de esperarse tendencias radicales y, si a esto le sumamos las influencias de otros gobiernos del área que se han erigido como los supuestos salvadores de los pueblos oprimidos, estaremos ante el caldo de cultivo por excelencia, para que estos hechos ocurran.

Muchos se han sorprendido de la manera tan descarada en que los militares hondureños decidieron sacar al “Mr. President” del poder, con sombrero y todo; sobretodo, por el no preocuparse de las críticas y posibles consecuencias negativas de parte de la comunidad internacional. Desde mi punto de vista, hubiera sido más inteligente buscar opciones como someterlo a un juicio interno o demandarlo legalmente por violaciones constantes a las principales leyes constitucionales del país. Esto le hubiera permitido al Gobierno Hondureño interino, poder manejarse sin ser condenados y excluidos de los foros internacionales, dejando en total libertad al llamado “Club Chavista”, de constituirse en los defensores de la alicaída Democracia hondureña.

Por su parte, Zelaya ya lleva tres intentos infructuosos por retornar a su país, el último realizado a través de la frontera de Nicaragua. Zelaya ya debería tener claro que si verdaderamente lo quisieran en Honduras, la presión interna sería mucho mayor, lo mismo que la violencia y, probablemente, conociendo la idiosincrasia hondureña, lamentablemente muchos muertos; pero todo parece indicar, que los que no lo quieren en el país son más que los que lo quieren. En realidad sus últimas apariciones no han sido otra cosa que un gran circo mediático para explotar la imagen de Presidente preocupado por lo que le pase a su pueblo.


Por su parte la OEA, con la clara perspectiva de no permitir que el esquema de los golpes de estado gorilescos vuelvan a tender su sombra sobre la America Latina, suspende los derechos de membresía de Honduras, negándole toda posibilidad al Gobierno de Facto de maniobrar la crisis, pero tratando por todos los medios, de lograr diálogos que puedan llevar a feliz término, semejante arroz con mango regional.

Ahora parece ser que la única salida posible a toda esta situación sería que el Gobierno interino convocara rápidamente a elecciones a fin de que el pueblo hondureño, con su voto, elija un nuevo Gobierno que pueda ser aceptado por la comunidad internacional como legítimo. Pero todo esto me deja con un mal sabor de boca. Las medias tintas nunca han sido de mi agrado y eso es todo lo que vemos cuando a nivel de relaciones internacionales se trata, dejando que los ciudadanos del país en crisis se desgasten entre la incertidumbre, los bloqueos políticos y comerciales, arrastrándolos irremediablemente a la desestabilización socioeconómica de sus fuentes productivas y sus esperanzas de un futuro mejor.

La OEA insiste en su respeto a la no intervención en los asuntos internos de otros países, pero es débil al condenar aquellas injerencias disfrazadas que afectan el equilibrio político del área. De hecho, Insulza, en sus cinco minutos de despiste, acabo participando en una reunión del ALBA (flamante organismo de los satélites bolivarianos) en el Salvador donde se condenaba el golpe de estado y se magnificaba la posición de víctima del depuesto Presidente.

Pero es obvio que hoy nadie quiere saber de Zelaya y, aunque el insiste en clamar por ayuda, son muy pocos lo que ahora levantan su voz para defender a la ultrajada democracia; todos parecen estar a la espera de que Honduras sea consecuente y llame a elecciones generales, porque lo cierto es que el calificativo de “De Facto” que ostenta Micheletti, es real y para nada, elogiable.

Lo único que espero es que esta situación de ilegitimidad internacional se resuelva cuanto antes, a fin de que la ya deteriorada estabilidad social no sufra estragos adicionales y que no se permita que otros oportunistas, en su tiempo golpistas por actuación propia, contagien del conflicto al resto de los despistados centroamericanos.



La democracia necesita apoyo y el mejor apoyo para la democracia viene de otras democracias. Benazir Bhutto
on Tuesday, July 21, 2009
"Solicito en nombre del pueblo de los Estados Unidos autorización para el descenso de los astronautas Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que le pertenece".
Richard Nixon, 1969.

"En nombre de Jefferson, de Washington y del gran poeta Walt Withman, autorizo el descenso de Aldrin, Collins y Armstrong en el satélite lunar que me pertenece, y lo que más me interesa no es sólo un feliz descenso de los astronautas, de esos valientes, sino también un feliz regreso a su patria. Gracias, señor Presidente".
Jenaro Gajardo Vera, 1969.
(Tomado de Wikipedia)




El pasado 20 de julio se cumplieron 40 años de la primera caminata del hombre a la Luna; eso si, para los que creemos, porque resulta que hay una gran mayoría que sigue pensando que fue un montaje de los USA para no dejarse ganar los rusos o los chinos.

Lo cierto es que para mi, este es el acontecimiento más importante del pasado Siglo XX, aunque a muchos de nosotros no nos haya parecido algo demasiado increíble. Y esto lo digo por mi, ya que sólo tenía 10 años cuando esto sucedió, y aunque fue algo que se comentó en la Escuela y demás, a medida que fui creciendo se fue haciendo algo tan natural que hoy simplemente forma parte de los acontecimientos, sin que destaque como el logro de una proeza, simplemente porque me es muy familiar.

Yo, la verdad nunca tuve dudas de que esto fuera algo muy real; sin embargo, existen un montón de argumentos que, según muchos, prueban la farsa a que fuimos sometidos en aquel entonces:

o Que si la bandera se veía ondulada y allí no hay viento
o Que si la luna es muy brillante y las fotos debieron salir en blanco
o Que quién tomó las fotos de los hombres caminando y poniendo las banderas,
si no había nadie más en la luna.

Los habitantes de este planeta Tierra, siempre hemos tenido un extraño romance con la Luna. Lo dicen las canciones, los poemas y hasta los signos zodiacales; la Luna influye sobre nuestra existencia de manera misteriosa y, en muchos aspectos de forma incontrolable, por lo que quizás es tremendamente difícil para cualquiera de nosotros, dejar que cualquier colectivo o grupo quiera hacerse de alguna potestad sobre nuestro más preciado cuerpo celeste.

Por esto visionarios como Verne fueron capaces de describir con increíble exactitud, el primer vuelo de la serie Apollo, cientos de años antes de que esto ocurriera y, otros, como el poeta Chileno Jenaro Gajardo Vera, que según muchos necesitaba de una propiedad para cumplir el requisito y pertenecer al Club Social de Talca, Provincia del Sur de Chile; decidió, mediante Escritura Pública del 25 de Septiembre de 1954, hacerse de legítimo dueño de la Luna.

Creo que esta fascinación nos nace del subconsciente, al saber que es la Luna la que impide que el Sol nos atraiga a su núcleo, lo que irremediablemente nos llevaría a la destrucción total apocalíptica, algo que nos obsesiona cada cierto recuento de años. Le debemos nuestra existencia y, de alguna manera le pagamos intereses al mantenerla tan cerca de nuestros pensamientos, sentidos y deseos.

Por eso, al celebrar este cumpleaños espacial, no puedo menos que recordar las veces que he caminado por la playa teniéndola en el horizonte, las veces que me ha servido de excusa para dejar fluir los sentimientos de amor y deseo y, las veces, que sólo me ha causado tristezas y confusión; así es ella, una dama complicada, terca y segura de su ancestral posición de madre y protectora de sus soñadores hijos terrestres.


Dejo a mi pueblo la Luna, llena de amor por sus penas."
Testamento de Jenaro Gajardo Vera, 1998
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on Wednesday, July 1, 2009
Hoy toma las riendas del país un nuevo Gobierno. El Gobierno del “Cambio”, palabra que ha sido en exceso utilizada durante la campaña política previa, que se extendió por todo un año.

Muchas son las expectativas que tienen todos los panameños en relación a la gestión del nuevo Gobierno y, es muy probable, que luego de esta etapa de transición los miembros de ese equipo de Gobierno estén rascándose la cabeza para determinar cómo lo van a conseguir. Estoy segura de que muchas acciones que pensaban tomar deberán ser modificadas, porque encontraron que no todo era como ellos pensaban.

Lo cierto es que las modificaciones estructurales que todos sabemos que son necesarias, pueden ser logradas con una buena planificación y con la creación de leyes cónsonas y bien estructuradas que sirvan de base para estos cambios estructurales. Grandes obras como el ordenamiento del transporte público serán, definitivamente, la vara de medida de su ejecución operativa.

Pero hay otros cambios a los que se ha comprometido este Gobierno, que no necesariamente se conseguirán con planificaciones o re-estructuraciones orgánicas. Son modificaciones que requieren años, porque los comportamientos se han ido entronizando durante años y, lo más importante, depende de que las personas que conforman la Sociedad Panameña decidan avalarlos. Me refiero específicamente a la violencia social y a la corrupción.

Esa será la meta más difícil de alcanzar ya que el “juega vivo” panameño es parte de la vida de la mayoría de las familias panameñas. Se han acostumbrado a tomar el camino fácil antes que tener que esforzarse para alcanzar legítimamente beneficios materiales. Lo vemos en los muy jóvenes y en la generación siguiente. Los que hoy tenemos más de 45 años, nos asombramos extremadamente de la forma ligera en que se modifican los valores para adecuarlos a la acción dudosa que realizarán.

Por otro lado, el dinero fácil producto de la comercialización de productos no legales es tan floreciente, que sirve de manera segura para comprar conciencias, públicas y privadas, sin que importe si esa compra involucra la pérdida de una vida humana. Hoy la persona promedio se vende por unos dólares para cometer actos impropios, utilizando atajos heurísticos para tranquilizar sus conciencias.

Ese es le verdadero reto del “cambio”. Lograr que se inicie en la Sociedad Panameña el proceso de concientizar a las nuevas generaciones, para que entiendan que los valores no se modifican en la escala según la necesidad o la circunstancia; son las acciones las que se dan de acuerdo a esos valores. Cuando la sociedad logre tomar este camino nuevamente, entonces la violencia social cederá por sí sola y estaremos ante un país renovado.

Esperemos que este Gobierno sea capaz de sentar los cimientos para que eso ocurra en el devenir de los años.

La patria es espíritu. Ello dice que el ser de la patria se funda en un valor o en una acumulación de valores, con los que se enlaza a los hijos de un territorio en el suelo que habitan.

(Ramiro de Maetzu – Escritor Español)
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