
He analizado mucho esta victoria del candidato Demócrata, no porque no estuviera clara de que los norteamericanos ya estaban bastante cansados de Afganistán, Irak y demás conflictos, sino para medir el alcance del cambio en la sociedad norteamericana. Recordemos, que la posibilidad de que un representante de las minorías alcanzara el título de “Comandante en Jefe” era impensable en los Estados Unidos de América, hasta hace unos años atrás.
Lo primero que hay que entender es que Obama es un personaje multicultural, que ha tenido contacto con diferentes etnias y creencias, su padre era musulmán y nacido en Kenia. Hijo de un matrimonio interracial y nacido en Hawai hace 48 años, vivió parte de su juventud en Asia. Graduado de Abogado con honores en Harvard, se dedicó a la práctica civil y ha trabajado en muchas organizaciones civiles y de corte social. Durante su período en el Senado impulsó leyes de salud, de rendición de cuentas y fue un crítico de la guerra con Irak.
El inmenso carisma de Obama no descansa sólo en su amplia sonrisa y esa mirada inteligente que proyecta “si, nosotros podemos”; radica también en esa capacidad de manejar brillantemente la información y convertirla en el conocimiento firme para otros, de que es posible alcanzar acuerdos que den inicio a la solución de posiciones encontradas. Por ejemplo, cua
ndo se le preguntó sobre el aborto fue claro en señalar que comprende y respeta a quienes abogan por él; sin embargo, lo importante es que ambos grupos busquen la manera de que menos mujeres tengan que recurrir a él. Es esa capacidad conciliadora la que, desde mi punto de vista lo llevó al triunfo, además de que denota ser un “estratega” por excelencia. Convencer a las minorías, sean de su gusto o no, que habría forma de integrarlos en su modelo de gobierno y, con probabilidades de éxito, es quizás el argumento más poderoso en la llamada “Era del Conocimiento”.Muchos insisten en llamarle la “Era de la Información” ya que aducen que tener acceso a una gran cantidad de información hoy día, no se traduce necesariamente en “Conocimiento”, lo cual efectivamente avalo; sin embargo, cuando esa información es capaz de generar cambios en el mapa político de un país, es porque efectivamente se ha convertido en “Conocimiento” para los ciudadanos. ¿Por qué? Analicemos las siguientes características de los votos de Obama, según el sitio BBC MUNDO.COM:
- 66% de los menores de 30 años voto por Obama, 31% por los Republicanos
- 68% de los votantes primerizos votó por Obama y sólo un 31% eligió a McCain.
- 95% de los afroamericanos votaron por Obama y la comunidad latina votó tres a uno por él
- El 56% por ciento del voto femenino fue para Obama.
- En cuanto a ingresos, los que están en la escala mas baja votaron 73% a 25% por Obama, y los que están en la escala más alta también favorecieron a Obama con un 52%.
- Interesante acotar que aunque la población blanca favoreció a McCain con un 55%, Obama logró atraer para los Demócratas, una cantidad mayor de votos, que la que consiguieron en 2004 en ese renglón.
A ver…. El tipo es un mago del lenguaje corporal, de los tonos de voz y las miradas pausadas e intensas; eso, aunado a un CV sin siquiera pecado venial, pues que más quieren, lo único que puede proyectar al electorado es “confianza en que la mayoría de las cosas que queremos y soñamos, las podemos conseguir”. Ese es Barack Obama, la nueva esperanza de muchos en Estados Unidos y el mundo.
Yo sigo teniendo mis reservas, no porque piense que no es alcanzable; creo que la figura de Obama es algo así como una brisa fresca en el calor que han sido los últimos 20 años en nuestra historia, pero el sistema es como es y deberemos esperar a ver si las esperanzas de muchos pueden integrarse a un sistema globalizado que aún le falta mucho por andar, en términos de reconciliar posturas e intereses adquiridos en décadas de ejercicio político y económico.
Lo que si es indudable es que Obama inicia su período presidencial con el apoyo irrestricto de una gran parte de la nueva sociedad estadounidense, que está hoy consciente de los cambios que se han dado no sólo a lo interno de su país, sino también a nivel mundial, y eso, ya representa un excelente augurio para su mandato. Sólo espero que su carisma sea lo suficientemente fuerte, para que lo mantenga a flote cuando los resultados no sean lo que la gente espera.
Les estoy pidiendo que crean, no sólo en mi capacidad para traer el verdadero cambio a Washington, les estoy pidiendo que crean en la de ustedes.





