EBSIDEAS - De una Oveja a otra...
Por alguna razón Kármica, históricamente todos han querido meter las manos en Chipre, egipcios asirios, fenicios, griegos, romanos, cristianos, árabes, bizantinos, venecianos y, por supuesto, el Impero Otomano. Y si bien en aquellos tiempos cada conquista implicaba el saqueo de las propiedades, tanto del Estado como de sus pobres habitantes; se supone, que nos hemos civilizado lo suficiente como para entender la diferencia entre bienes públicos, recursos comunes y bienes y esfuerzos privados. Pero eso parece ser algo que debemos explicar al tenorio financiero que, que hoy, como brazo ejecutor de las políticas de rescate de la UE, propone un “impuesto a los ahorristas chipriotas”, bajo el disfraz de contribución indispensable para salvar a su país de la quiebra. Por supuesto me refiero a la TROIKA.
En este escrito no voy a hablar acerca de definiciones financieras, ni oráculos, ni tendencias. Simplemente voy a esbozar un punto de opinión, ya que creo que esta vez, se han pasado de la raya y están sentando un precedente nefasto para la actividad bancaria privada.
A ver, una cosa es el famoso “corralito “o las devaluaciones locas y otra, muy distinta, meterse con el esfuerzo privado de los ciudadanos de un país, pueblo, ciudad, choza o “pobla”. Y ni siquiera estamos hablando de recursos comunes. De lo que hablamos aquí es de apropiarse de los $20 o $50 o $1000 dólares, euros o pesos, que con esfuerzos y privaciones, una familia ha ahorrado a través de los años, no importa el ¿por qué? ni el ¿para qué? Es una decisión privada y parte de lo que se conoce derechos individuales.
No es lo mismo tasar inversiones privadas que ahorros. Señores respeten, no son los ciudadanos los deudores, es el Gobierno. Cuando uno invierte, aunque el dinero es propio y privado, usted va a utilizar los recursos, o estructuras, o bienes comunes que tenga el país donde hace la inversión para obtener sus ganancias; por lo tanto, la idea del impuesto a la inversión, aunque invita a la furia porque el esfuerzo lo hace uno y el Estado generalmente pone mil trabas burocráticas, tiene lo que se conoce como “asidero legal”.
Pero el dinero de los ahorristas, sean estos de cualquier continente, es otra cosa. Eso es lo que el ahorrista reserva de su salario para lograr avances en el futuro, y, sobre el cual, YA PAGÓ IMPUESTOS AL ESTADO, generalmente retenidos por la empresa donde trabaja. Los sistemas financieros mundiales saben lo delicado y sensible que es el ahorro como producto financiero y, por lo tanto, es como el niño mimado al que no se le hacen demasiados desplantes, porque como quiera que sea, representa parte importante del capital de trabajo de las instituciones bancarias y de los préstamos a corto y mediano plazo de las pequeñas y medianas empresas; y no digamos, el futuro de los ciudadanos y, a la larga, del propio país.
Por lo tanto pienso que una medida como esta, que todos sabemos que si pasa una vez continuará pasando, es probable que nos haga volver a la bolsita debajo del colchón y, créame no estoy exagerando. Esto me parece una de las salidas menos creativas que le he visto tomar al sistema financiero, cosa que no me asombra, porque lleva cientos de años en la misma situación.
Podría entrar en un análisis sobre el PIB de Chipre y su evolución económica, así como la desventaja que representa tener un territorio dividido, pero, francamente no me inspira esta situación. Es lo mismo de siempre, un sistema bancario colapsado, pero sobre todo, un Gobierno incapaz para bregar con su déficit fiscal, además, de una estructura de UE con serias incongruencias y falta de voluntad para abordarlas, que ya he mencionado en escritos anteriores en este BLOG. A la larga quizás el Imperio Otomano vuelva a reinar en esa parte del Mediterráneo.
Creo que esto es grave. Cualquiera de nosotros habrá experimentado alguna vez la incapacidad para cumplir con un pago de deuda por pérdida de trabajo o cualesquiera otras circunstancias, que lo ha tenido contra la espada y la pared, porque el sistema financiero es muy poderoso y tiene la capacidad de cerrarle otras puertas también. No hay donde recurrir, uno tiene que ver cómo se resuelve, sino pregúntele a todos los españoles que han visto disminuidos sus ahorros y perdidas sus viviendas. Pero resulta que con esta innovación financiera del Viejo Mundo, ahora los Gobiernos incluso podrán recurrir a los dineros ahorrados por sus ciudadanos para paliar sus malos manejos e innoperancia. Una vergüenza total. Y eso que no van a gravar los intereses, que buena onda no; pero resulta que en todo caso, esa sería la parte que deberían grabar y no el capital ahorrado. Pero se sabe que los intereses que pagan los bancos a los ahorros corrientes son irrisorios.
Lo he dicho y lo sostengo. Creo que el esfuerzo realizado para la creación de la Zona Euro debe mantenerse y el que un país salga de la zona, no es una solución que debiera tomarse; sin embargo, debido a la falta de creatividad de quienes hoy son los prestamistas principales de la zona, me obliga a pensar que quizás sea Chipre quien tenga que pagar los platos, ya que es el que menos personas tiene para reclamar y, por supuesto, para darle en la testa a los inversores rusos….¿será?
Creo que si Alemania y Francia no están claras de que en algún momento, quizás en unos 8 años, tendrán que ser rescatas a su vez, definitivamente será porque no cuentan con muchos espejos en sus ciudades, donde pueda reflejarse el dolor y la impotencia de un simple ciudadano europeo que el próximo viernes probablemente vea como desaparece de su cuenta personal unos US$12,000 dólares, que probablemente tardó unos 5 o más años en ahorrar.
Digan lo que digan este es un MUY MAL PRECEDENTE.
Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad.
Montesquieu
