on Saturday, April 4, 2009
En un artículo publicado recientemente por BBC Mundo leía sobre le plan de acceso al crédito para PYMES y emprendedores que Bachelet acaba de lanzar en Chile, lo que generara para aquel país un gasto no contemplado en presupuesto de cerca de $11 millones de dólares. El dinero para sostener este programa, lo mismo que para el que iniciaron en enero pasado con miras a reactivar la creación de empleos con un costo de US$4,000 millones, saldrá de los excedentes que Chile acumuló en una cuenta de reserva durante los pasados años en que el precio del cobre estuvo a sus más altos niveles.

La noticia hizo “clic” en mi mente ya que en 2006, cuando aún residía en Santiago de Chile, Andrés Velasco anunció la creación de dos fondos de internacionales para la inversión de los millonarios excedentes de cobre que Chile había estado acumulado desde hacía ya tres años. Esto ocurría en mayo y, al mes siguiente, el gobierno de Bachelet enfrentaba la que sería una de sus mayores crisis, la huelga y toma de escuelas por parte de los estudiantes de la escuelas públicas chilenas, que pedían a gritos una reforma a la educación a fin de que tuvieran las mismas oportunidades, en términos de mallas curriculares, que la de los colegios privados que en Chile representaban sólo el 10% de los estudiantado. Clamaban también por la concesión de utilizar gratis el transporte público y acceder sin costo a los exámenes de admisión en las Universidades.

Esta huelga tuvo al ordenado Chile en ascuas, por varias semanas, en las que se vieron violentas protestas, toma de escuelas y a la que se fueron uniendo otros sectores del país. He de decir que los chilenos no enfrentaban protestas de esta magnitud desde hacía años, recordemos que la dictadura militar no permitía este tipo de bravatas colectivas, por lo tanto, para las nuevas generaciones chilenas esto era novedoso y muy preocupante.

El Gobierno chileno argumentaba que esta reforma debía darse paso a paso, sobretodo por el monto de recursos de inversión que requería y del cual no disponían en ese momento; por su lado, los estudiantes replicaban que para eso estaba el dinero que se ganaba con el cobre. No había plantel donde el eslogan: "el cobre por el cielo y la educación por el suelo" no estuviera desplegado en su fachada. Pero el Gobierno respondía que esos excedentes no iban a durar toda la vida, que el excelente precio del cobre del que ahora disfrutaban eran sencillamente transitorio, aun a sabiendas de que Chile es el mayor productor a nivel mundial.

Lo cierto es que cuando Velasco hizo el anuncio sobre el uso que se daría a los excedentes de cobre, yo misma me pregunté: ¿por qué no se utilizan estos fondos para invertir en infraestructura social? La salud pública chilena podría hacer buen uso de los mismos, lo mismo que muchas comunidades apartadas de la zonas urbanas de Santiago. El reclamo de los estudiantes también era válido ya que aún cuando Chile tiene excelentes Universidades, las mismas son privadas y solo un pequeño porcentaje de la población seguía teniendo acceso a esta educación elitista. Chile tiene problemas sociales iguales a los de cualquier país de Latinoamérica, aun con su recurso principal el cobre. Pero, pese a esto, yo concordaba en cierta medida con la apreciación del Gobierno chileno de que los precios del cobre no se mantendrían en los niveles actuales por mucho tiempo.

Hoy día, todo lo ocurrido con la crisis financiera internacional ha probado que el análisis, si bien no fue un 100% correcto, sobretodo en términos de justicia social, si lo fue en lo que a planificación estratégica fiscal se refiere. El 7 de enero pasado COCHILCO (Comisión Chilena del Cobre) presentó su informe de Perspectivas para 2009-2010 donde establece que “el valor promedio del metal será de 1,6 dólares la libra en 2009 y de 1,5 dólares la libra en 2010, lejos de la media de 2008, que alcanzó los 3,15 dólares la libra en la Bolsa de Metales de Londres.” Ahora bien, el pasado 9 de febrero el precio se disparó alcanzando su nivel más alto en la historia US$4.00 por libra, por razones de una baja en los inventarios, aunque hoy día ha vuelto a los niveles proyectados por COCHILCO.

Lo cierto es que si las predicciones de COCHILCO se mantienen, si bien las empresas mineras no perderán y el negocio del cobre seguirá siendo rentable, lo que si disminuirá fuertemente serán los ingresos que recibirá el fisco chileno, lo que podría acarrearle problemas en términos de la ejecución presupuestaria de sus obras sociales y de infraestructura económica. Esto sólo el tiempo lo dirá ya que las condiciones de la actual crisis financiera mundial no permiten que se hagan estimaciones realmente validas a corto plazo.

Por lo tanto el que Chile pueda hoy inyectar fondos de reactivación a sus sectores económicos más débiles es producto de un análisis serio y de una planificación fiscal espartana de los excedentes obtenidos con su recurso principal de producción: el Cobre. Esto me lleva a pensar inmediatamente en la situación de nuestro recurso principal que genera una cantidad apreciable de excedentes que son transferidos al Tesoro Nacional: el Canal de Panamá.

El Artículo #320 de la Constitución panameña y el #41 de la Ley Orgánica de la ACP establecen que los excedentes obtenidos de la operación del Canal, luego de disminuir costos de operación, mantenimiento, inversiones, ampliación del canal y funcionamiento, serán transferidos al Tesoro Nacional para el período fiscal siguiente. Para que tenga una idea, según el Acuerdo No.77 del 16 de diciembre de 2008, el Canal obtuvo una utilidad neta de US$1,028,462,243 que luego de las deducciones antes mencionadas dejo un saldo de US$343,852,243 a ser transferidos al Tesoro Nacional para este período 2009.
[1] Esto representa casi un 10% del total de los Ingresos Corrientes del Tesoro que estuvieron por el orden de los US$4,196.8 millones.

La recaudación fiscal de un país es quizás la parte operativa más importante de su desempeño, pues es la tributación que todos los ciudadanos hacemos la que verdaderamente genera la construcción de nuevas infraestructuras socio económicas y la que permite que los gobiernos puedan realizar sus planes de desarrollo.

Espero pues que estos excedentes obtenidos de nuestro principal activo de servicios, estén a buen recaudo generando los intereses necesarios para que puedan sacarnos de apuros en los años de las vacas flacas, tal cual lo ha hecho Chile. No se si existe algún informe del Tesoro donde se establezca donde han sido depositados estos fondos y los intereses que actualmente genera esta inversión; lo que si sabemos, es que parte de los mismos se dijo serían utilizados para los programas de Red de Oportunidades y PRODEC, lo cual no deja de generarme un pequeño susto, aunque reconozco justo que parte de los mismos se utilice para paliar necesidades sociales apremiantes. Sólo espero que esto no haya quedado liado con el período de elecciones que hemos vivido en el último año. Creo que es muy necesario legislar sobre esta materia y no dejar las decisiones a los famosos arranques de “Decretos-Ley”.

El manejo de la tributación fiscal debe ser para todo ciudadano panameño el eje principal de su decisión en las próximas elecciones de Mayo. Es necesario elegir pensando en qué equipo de Gobierno está en capacidad de hacer un buen trabajo con los dineros recabados mediante la tributación. Panamá ha vivido una bonanza económica durante estos últimos años, derivada de una serie de condiciones internacionales y nacionales. Pero lo bueno no dura para siempre a menos que sepamos cuidarlo y ponerlo a producir, de manera que pueda resultarnos provechoso en el futuro.

Muchos críticos aducen que las medidas tomada por Bachelet no serán suficientes, pero lo cierto es, que al menos estuvo en capacidad de tomarlas.


“Diré lo que pienso y haré lo que digo. Chile lo merece.”
Michelle Bachelet


1] Fuente: http://www.panacanal.com/
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