on Tuesday, December 3, 2013

 

Y ya se acaba el 2013 y de seguro que habrán extrañado mis peculiares análisis semestrales sobre finanzas económicas, pero lo cierto es que no había nada nuevo que decir, simple y sencillamente porque nos hemos acostumbrado a reaccionar como un gigantesco “Bear Market”, donde las buenas noticias no establecen tendencias y  sólo reaccionamos ajustándonos ante las malas nuevas tal como lo explica, con una prosa más ordenada, Soros en “The Alchemy of Finances”.   ¡Increíble no!

Pues sí, no en balde dicen que a todo se acostumbra el ser humano, pero lo cierto es que mucho más allá de los mercados de acciones, las bolsas internacionales o las constantes y desequilibradas decisiones de presupuestos, déficit fiscales o hasta años electoreros; pareciera ser que la velocidad y el alcance de los cambios ya no es posible predecirlos o siquiera atisbarlos.  Estos nos golpean obligándonos a tomar acciones evasivas de emergencia para luego quedar a la deriva de los subsiguientes ajustes económicos como el alza de la canasta básica,  el aumento en los intereses del crédito, el ascenso de por vida del barril del crudo, y tantas otras osadías financieras y económicas como la política monetaria y las prebendas de los grandes capitales regionales.

En otras palabras hemos aprendido a columpiarnos en el trapecio  del CAOS como un artista circense que se juega la vida, o un simple hueso roto, dependiendo de la altura y la protección que elija.  ¿Y de qué exactamente estoy hablando?

Por mucho tiempo el humano promedio percibió tanto al sistema económico como al financiero como estructuras ordenadas, donde todos tenían claras las reglas del juego y donde las altas y bajas que se daban eran meras circunstancias provocadas por agentes externos a estos sistemas.  Era impensable suponer que correspondían a una consecuencia propia de las acciones ejecutadas dentro de los mismos.  

Desde mi punto de vista no fue sino hasta la famosa crisis de las Subprime en 2008 que realizamos que un evento de la magnitud del CRASH de 1939 podría volverse a dar. Hasta entonces habíamos visualizado el quehacer económico y financiero como eventos bastante predecibles, cuyas variaciones eran fácilmente identificadas y, de alguna manera, contrarrestadas.  Lo único preocupante para la mayoría de nosotros se llamaba “petróleo”, y por alguna extraña razón, lo considerábamos como un ente “emancipado” de ambos sistemas a pesar de que sus variaciones afectaban a ambos.

Pero las pesadumbres y desventuras de los NINJA y sus créditos “subprime” nos arrancaron violentamente de nuestro tranquilo entorno para enfrentarnos, no al simple aleteo de una mariposa y su efecto, sino a una imparable bandada de “cisnes negros” cuyos inesperados efectos han dado al traste con esa sensación de “cuasi” seguridad que la mayoría de los humanos promedio, y aún muchos inversores, considerábamos real.

Y así hemos sido testigos de los abruptos aumentos de las materias primas, el desorden especulativo que llevó al precio del barril de petróleo a casi 150 dólares en el 2008; a las altas y bajas de los principales “commodities” como el cobre o el acero; a la casi desaparición del Euro y la comunidad Europea; a las guerras comerciales y de divisas, incluyendo  la pérdida del valor adquisitivo del dólar; al increíble desastre de la economía Española y sus entidades bancarias; a las crisis accionarias de Asia y, por último, al desastre Griego y Chipriota. Y antes de esto indudablemente el ataque terrorista a las torres gemelas, la crisis del sudeste asiático en el `97 y el folclórico “corralito argentino”.

A pesar de que cada una de estas crisis ha afectado mayormente a los países desarrollados, es un hecho que han tenido efectos negativos también en los llamados países emergentes.  De hecho, no podemos decir que ninguna de las crisis mencionadas anteriormente haya llegado a su fin. Por el contrario, a pesar de las nuevas legislaciones en materia financiera y de la toma de conciencia de los gobiernos mundiales acerca de sus causas, los comportamientos negativos que las generaron siguen siendo imitados por muchos países en desarrollo que han encontrado en ellas la manera de crear ventajas que antes no tenían. Y hablo específicamente del déficit fiscal y el sobreendeudamiento, el aumento desmesurado del consumo interno por facilidades excesivas de crédito y su fatal resultado: el debilitamiento de la clase media y la mediana empresa, bloqueando la creación de mayor cantidad de empleos.

Si bien alguna vez concebimos estos sistemas como imperturbables, no tengo idea del por qué ya que ninguno de estos sistemas tienen en realidad un control central; lo que parece haber sucedido es que una serie de eventos de alto impacto han golpeado sus núcleos centrales de forma tan frecuente, que los mismos no han tenido tiempo de volver a su punto de equilibrio y, por lo tanto, han aprendido a manejarse al borde del caos y, por ende, nosotros también.

De hecho es esta quizás la razón por la cual todos se quejan de lo lenta que ha sido la supuesta recuperación económica, que desde mi punto de vista no existe como tal.  De lo que se trata es de alcanzar nuevamente ese punto de equilibrio en los sistemas, mediante el ajuste de los parámetros críticos que son los que hacen que el comportamiento del sistema varíe al antojo de los llamados “agentes constituyentes”,  cuyo comportamiento es totalmente impredecible.

Si en este momento usted se siente como un bolillo de lana dejado en un rincón por un gatito juguetón, créame que lo entiendo perfectamente.  En esta ocasión mi análisis obedece a la Teoría de los “Black Swan” que el Prof. Nassim N. Taleb publicó en 2007.

Tomemos por ejemplo el caso de la Zona Euro.  Todos conocemos el descalabro que ocasionó no sólo la caída del valor del Euro y su casi desaparición, sino también las repetidas amenazas de quiebra estatal por parte de varias naciones europeas, fantasma que aún pesa sobre muchas de ellas.  Veamos a la CEE como un sistema cuyos agentes constituyentes son cada una de las naciones que la conforman.  Se suponía que existía un control central con reglas del juego claras,  pero ya hemos visto como cada estado impuso sus necesidades internas primero, ejecutando acciones de forma individual e impredecible, que acabaron minando de forma irremediable la estabilidad del sistema. O sea, las pequeñas perturbaciones que causaban cada uno de estos países, amplificaron su efecto causando perturbaciones mayores en toda la zona.

Hasta el día de hoy,  la Euro Zona continúa buscando mecanismos que permitan confinar los comportamientos individuales de los estados  dentro de una zona determinada de acciones,  resultando en pequeñas recuperaciones después de cada evento.  Esta autorregulación ha dado por resultado cierta adaptabilidad y resistencia al sistema.  Sin embargo, ciertos factores críticos siguen huérfanos de ajustes reales, como lo es “el grado de autonomía en la región” cuyo ajuste principal es un sistema de penalidades y recompensas que lo único que logra, desde mi punto de vista, es continuar abocando al sistema a la incertidumbre de seguir al borde del caos.

Cuando analiza el factor del grado de autonomía de los agentes constituyentes se dará cuenta que está presente en cualquiera de las crisis mencionadas anteriormente. Esto es muy simple, en todas ellas el agente constituyente principal es el ser humano y ya sabemos que su cualidad de “impredecible” es más que célebre, por lo tanto, la complejidad de los sistemas aumenta en la medida en que cada agente opta por obtener una ventaja para sí mismo en menoscabo del sistema como un todo.  Se llama “naturaleza humana”.

Ahora esto no quiere decir que el punto de equilibrio no pueda lograrse, sin embargo, éste dependerá en gran medida de la efectividad de los ajustes, que en el caso de los seres humanos tiene que ver en gran medida con limitar su “libre albedrío”, algo difícil de armonizar.  Y así tenemos a la OCDE y sus reglamentaciones sobre competencia, innovación y crecimiento; a Basilea II y III esperanzada en controlar los descalabros bancarios, al IRS y su triunfo sobre el secreto bancario, a la Troika financiera europea y sus desvaríos y, en fin, a un sinnúmero de intentos más para poner en orden el caos.

Sin embargo éste tímido orden que se logra no llega en su justa medida al humano promedio que lucha diariamente por mantener su calidad de vida, en un entorno caótico, lleno de limitantes y acéfalo de oportunidades.  Por eso para muchos de nosotros aun viviendo en paises emergentes donde todo parece ser parte de las buenas nuevas navideñas, no sentimos que haya ocurrido ningún avance.

Lo único que tengo claro en este momento es que hay tres tendencias que son claves para entender hacia donde se dirige el tren de nuestra calidad de vida en este 2014 y que se repiten como piezas de un rompecabezas en todas las regiones del mundo globalizado:









Lo cierto es que para el 2014 es de esperar que el crecimiento en todas las regiones de alguna manera se fortalezca, pero el mismo continuará siendo muy lento.  Para retornar al equilibrio que el sistema necesita para alejarse un poco más del caos, hay que realizar ajustes importantes en relación a los principales riesgos que aún siguen latentes:

  •         Altos niveles de deuda tanto en el sector privado como público
  •     Consecuencias que podrían tener a mediano plazo la relajación de las políticas monetarias
  •          Los desbalances sectoriales que distorsionan los mercados de capitales


También nos quedan unos cuantos cisnes negros por conocer, relacionados con los recientes desarrollos en el mundo árabe. Recordemos que la estabilidad de la región es fundamental para mantener a la baja los precios de la energía y evitar nuevos aumentos de costos en la cadena alimenticia.

Por lo tanto he de concluir que la tendencia principal hacia el ’14 es continuar “estabilizados en el caos”, en la esperanza de que la naturaleza humana haga valer su perspectiva de ponderar el “bien común”, pero eso indudablemente no lo sabemos.  No obstante, haciendo  uso una vez más de mi poco ortodoxa analítica, se me ocurre convocar al Oráculo, a ver si nos da un atisbo del futuro económico financiero para el ´14.

Dejando de un lado el siglo, que sigue siendo el mismo para todos los años, recurro a los Pitagóricos para determinar un número por año que me permita consultar una carta del Tarot.  Qué barbaridad, semejante invento esotérico, veamos.

Si sumamos 1 + 3 para el 2013, nos da “4”, número que corresponde a la cuarta carta del Tarot, El Emperador, cuyo simbolismo representa el poder material, que es temporal.  De alguna manera nos habla de la estabilidad que se ha conseguido sobre la base de bienes materiales.  Según los Pitagóricos representa la dualidad, es el primer número cuadrado, armoniza la justicia y otorga capacidad de evaluación y planificación.

Como ya hemos visto el 2013 se ha caracterizado por consolidar el reordenamiento de las legislaciones y por “cuadrar”  lo más posible los resultados de la acciones en favor de la recuperación económica. 

No vamos tan mal.  Ahora, si sumamos 1 + 4 tendremos “5” que corresponde a la quinta carta del Tarot, El Papa o Sumo Sacerdote y su simbolismo corresponde al sometimiento al poder y la voluntad divina, el respeto al orden, la transmisión de las leyes universales al mundo. Es la unión de la dualidad y en el plano material otorga la capacidad de percibir el orden en el desorden aparente.

Qué más quieren señores, según el Oráculo si bien es cierto que no arreglaremos todos nuestros problemas, es muy probable que al menos se den los pasos necesarios para realizar esos ajustes estructurales que nos permitan alejarnos lo más posible del borde del caos y enfilarnos un poco más hacia la consecución del “bien común”.


Según el filósofo Ly Tin Wheedle, el caos se encuentra en mayor abundancia cuando se busca el orden. El caos siempre derrota al orden porque está mejor organizado. Terry Pratchett
on Saturday, November 16, 2013


"En la medida que más gente te deba, más rico serás". Anónimo

“Los mercados alcistas nacen en el pesimismo, crecen en el escepticismo, maduran en el optimismo y mueren en la euforia“, John Templeton

“Un trabajo es un solución a corto plazo, para un problema a largo plazo.” Anónimo

Definición de Riqueza: "Número de días que puedes sobrevivir sin trabajar físicamente mientras mantienes su estándar de vida". Anónimo

“La Bolsa es un juego que consiste en ir pasando de unos a otros una cerilla encendida, hasta que llega a uno que se quema los dedos“, John Kennedy

“La mejor cosa que nos sucede cuando una buena compañía se ve envuelta en problemas temporales… Queremos comprarla cuando está en la mesa de operaciones”. Anónimo

“Se habla mucho de depositar confianza, pero nadie dice que interés te pagan”. Manolito, Mafalda

“Quien vive con más desahogo no es el que tiene más, sino el que administra bien lo mucho o poco que tiene”. Ángel Ganivet.

“En la vida hay que escoger entre ganar dinero o gastarlo. No hay tiempo suficiente para ambas cosas”. Edouard Bourdet.

“Si en el mercado hay más tontos que papel, la bolsa sube. Si hay más papel que tontos, la bolsa baja” André Kostolany

“Mister Market es un esquizofrénico en el corto plazo pero recupera su cordura en el largo plazo.”  Benjamin Graham

“No siga mis pasos porque aún en el caso de que acierte al comprar usted no sabrá cuándo vendo.”  Peter Lynch

“La planificación a largo plazo no es pensar en decisiones futuras, sino en el futuro de las decisiones presentes”.  P. Drucker

“La clave para hacer dinero en acciones es no asustarse de ellas.” Anónimo



Y mi favorita


"La pasión construye negocios. El miedo no." Anónimo

 N
ota: recopilado de varios sitios web de frases y pensamientos.

on Monday, August 5, 2013

Y ya que estamos tan creativos, aquí les va un grupo de frases sobre el tema, recopilados de varios sitios de Internet.  



Debemos escuchar al niño que fuimos un día y que existe dentro de nosotros. Ese niño entiende de instantes mágicos. Paulo Coelho.

 No fracasé, sólo descubrí 999 formas de No hacer una bombilla. Edison.

Un montón de rocas deja de ser un montón de rocas en el momento justo en el que alguien puede ver en ellas la imagen de una catedral. Antoine de Saint-Exupéry.

Todo lo que yo invento, todo lo que yo imagino, quedará siempre más acá de la verdad, porque llegará un momento en que las creaciones de la ciencia superarán a las de la imaginación. Verne.

Intenta hacer tres veces algo que no hagas nunca. La primera para vencer el miedo. La segunda para aprender cómo se hace. La tercera para saber si te gusta. Virgil Thomson.

La innovación no tiene nada que ver con cuántos dólares en I&D tienes. Se trata de las personas que tienes, cómo las diriges y cuánto consigues. Steve Jobs.



Es más divertido hacerse pirata que unirse a la marina. Steve Jobs.

Las mentes creativas son conocidas por ser capaces de sobrevivir a cualquier clase de mal entrenamiento. Anna Freud.

 El que es capaz de sonreír cuando todo le está saliendo mal, es porque ya tiene pensado a quien echarle la culpa. Anónimo.

Mi cerebro: es mi segundo órgano favorito. Woody Allen.

Todo acto de creación es en primer lugar un acto de destrucción. Pablo Picasso.

La imaginación es el lápiz con que el niño pinta sus mejores aventuras. Anónimo.

La vejez es un estorbo para la creatividad pero no puede aplastar mi espíritu juvenil.  Rembrandt.

La innovación constante es la única forma de mantenerse competitivo, porque ninguna ventaja es sostenible en el largo plazo. Jorge González Moore.

Las personas más exitosas son aquellas que son buenas con los "planes B". James Yorke.


Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estás aprovechando todas las oportunidades. Woody Allen.

Quien piensa a lo grande tiene que equivocarse a lo grande.  Martin Heidegger.

La imaginación es más rica que el lenguaje... sugiere con palabras, la imaginación podrá hacer el resto. Anónimo.


A lo creativo sin estrategia se le llama arte. A lo creativo 

con estrategia se le llama publicidad. Jef I. Richards.
on Sunday, August 4, 2013

 

¿Recuerda sus días en el jardín de infancia?  Seguro que a algunos les será más fácil que a otros pero,  indudablemente, a la mayoría nos dibujará una sonrisa en nuestros recuerdos.  Y es que los primeros años de un ser de carbono son esenciales para el desarrollo de sus habilidades físicas y psicológicas; aprenden a comunicarse e interactuar con los demás pero, sobre todo,  florece la “creatividad”.

Y es así como juegan libremente en un ambiente permisivo  que los estimula a hacer y deshacer utilizando su imaginación y pensamientos.  Grandes murales coloridos, figuras abstractas que representan castillos o el hogar, rondas musicales, personajes teatrales, troncos, semillas y un sinfín más.  Todo aquello que parece loco, absurdo o imposible tiene total cabida en el mundo de los niños y, a través de la curiosidad y los consabidos “por qué” esto o aquello,  el niño encauza y aprende a utilizar lo irracional y fantástico para crear alternativas y alcanzar sus primeros logros.

No obstante, a medida que el niño asciende por la escalera educativa nos las arreglamos para reprimir totalmente el juego y la curiosidad, asesinando inmisericordemente sus posibilidades futuras de generar ideas y transformar el conocimiento en productividad.  Luego, en la Universidad el asunto es aún peor con salones atiborrados de estudiantes que siguen instrucciones de cómo memorizar o aprender lo que otro descubrió o estableció hace años atrás, sin darles la oportunidad de criticar, dudar, o incluso, crear su propia conceptualización al respecto.  Y el colmo, si al contestar la prueba usted aplica el conocimiento en vez de repetirlo como un papagayo, usted puede correr el riesgo de ser REPROBADO.

Los niños no tienen miedo a experimentar o a equivocarse sencillamente retoman otra idea o acción y siguen adelante.  Tampoco temen inventarse una historia loca o perseguir una mariposa observando su entorno, mientras la nana trata infructuosamente de enseñarles cómo comer debidamente en la mesa.  El niño usualmente dedicará horas a realizar lo que gusta y 6 segundos a aquello que no le gusta.  Sin embargo, el adulto vive de la reprimenda y la amenaza correctiva ya que el exceso de curiosidad, fantasías y actividades lúdicas contemplan fronteras impuestas, enseñándoles que el excederse implica cometer errores y, por lo tanto, serán castigados por esto.

Como resultado de todo esto nuestra Sociedad hoy día está plagada de humanos inmersos en tareas rutinarias, incapaces de desarrollar nuevas formas de acción para alcanzar sus metas personales o de generar nuevas ideas que les permita transformar su realidad existente.  Y cómo no, si nos enseñaron a no arriesgarnos a cometer errores porque es penado y, por  ende, lo mejor es no salirse de lo tradicional. Y no es que esto sea totalmente malo, entendamos que las actividades del día a día, por ser rutinarias, no requieren de mayor creatividad; no obstante, en el momento en que enfrentamos una crisis, sea del tipo que sea, que implica la necesidad de un cambio o la reinvención de sí mismo, nos es muy difícil o casi imposible adoptar una solución creativa.  Las trabas mentales que nos acompañan en estas etapas pueden ser: no voy a aceptar que me equivoqué, no haré el ridículo, no puedo actuar como un niño, no soy especialista en eso, jamás lo lograría, yo lo he estado haciendo bien, la culpa es de otros.   Y la peor de todas: no soy creativo.

Y me detengo entonces a pensar si no sería interesante convertir nuestras Universidades y ciertas secciones claves de nuestras empresas, en laboratorios de juegos donde nuestros ejecutivos y colaboradores pudieran dar rienda suelta a su herramienta cerebral, creando la fantasía de mejoras e innovaciones académicas y de negocios.

Todo esto danza en mi mente, casi disparatadamente, después de haber tomado un curso “online” de seis semanas sobre creatividad de la mano de Tina Seelig, actual Directora Ejecutiva del “Technology  Venture  Program” de la Universidad de Stanford y reconocida especialista internacional en temas de creatividad.  El curso ha sido excelente en términos de profundizar y redefinir mi concepto de “creatividad”, además de darme la oportunidad de intercambiar y nutrirme de las ideas de los más de 22,000 estudiantes representando a 140 países (72% del globo terráqueo) que se inscribieron en el mismo, siendo Latinoamérica una de las regiones con menor participación, destacando sólo México y Brasil, probablemente por limitantes del idioma.

Y es que según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) la mayoría de los países de América Latina invierte en investigación y desarrollo sólo entre un 0,1 y 0,6 % de su PIB, casi lo mismo que hace diez años. De hecho, es menos de la cuarta parte de lo que destinan los países desarrollados" señala la Cepal.  Además, la cooperación del sector privado con las instituciones públicas y Universidades es casi inexistente y esto, según el BID, puede deberse el escaso reconocimiento, por parte de las empresas de la región, de la importancia que supone la investigación para el aprendizaje y la innovación.

Ahora bien, ¿cuál es el concepto de “creatividad” que manejamos?

Cuando hablamos de creatividad en nuestros países usualmente la asociamos al arte, la música, los libros millonarios, la televisión, el cine o la publicidad. No es costumbre que asociemos la creatividad con nuestro trabajo diario, sea cual fuere.  Y es en esta conceptualización donde pienso que radica la mayor de nuestras dificultades. Sólo personas como Steve Jobs,  Albert Einstein o Steven Spielberg son consideradas creativas.  De ninguna manera Juan Pérez contador o Amalia Suarez secretaria, podrían verse así.  Pues señores “craso error”.

La palabra “creatividad” procede del vocablo latín “creare” que significa engendrar, producir, crear.  Según la Academia Española de la Lengua es la capacidad de crear algo, usualmente de la nada. Pero hoy día la conceptualización de la creatividad va mucho más a allá de esto y, créame, nada fácil de definir ya que es diferente según el contexto en que se encuentre y no tiene un solo significado, ya que la actividad humana implícita en él puede ser muy diversa.

Para algunos la creatividad se refiere a la capacidad que tiene todo ser humano de apartarse de lo obvio y previsible para producir algo que resulta novedoso; para otros, se limita a las aptitudes que son características de los individuos creadores, como la fluidez, la flexibilidad, la originalidad y el pensamiento divergente, y así tenemos un sinfín de definiciones:

“Creatividad es la capacidad de crear cosas nuevas.” Karlqvist (1997)

"La creatividad, en sentido limitado, se refiere a las aptitudes que son características de los individuos creadores, como la fluidez, la flexibilidad, la originalidad y el pensamiento divergente". Guilford (1952)

"La creatividad es la habilidad del ser humano de traer algo nuevo a su existencia". Barron (1969)

"La creatividad es la capacidad de producir cosas nuevas y valiosas". Rodríguez (1999)

"Capacidad del cerebro para llegar a conclusiones nuevas y resolver problemas en una forma original. Se relaciona con la efectiva integración de ambos hemisferios cerebrales". Grinberg

"La creatividad es ver lo que todo el mundo ha visto y pensar lo que nadie ha pensado." - Einstein

“La creatividad es el resultado de un duro y sistemático trabajo”. Peter Drucker

Sin embargo para Tina Seelig la creatividad puede definirse fácilmente: es el proceso de generación de nuevas ideas en cualquier estamento de nuestra vida el hogar, el trabajo, la educación.  Es un recurso renovable que podemos aprovechar en cualquier momento y que además, puede enseñarse.  
Esto último genera alguna controversia ya que la mayoría de los teóricos de la creatividad afirma que ésta “puede ser aprendida pero no enseñada”.

Desde mi punto de vista es muy probable que quienes declaran esto estén pensando en el salón atiborrado de estudiantes memorizando un montón de teorías, frustrados por la penalización de sus absurdas conjeturas.  Pero para Seelig ese salón ya ni siquiera existe y cualquier idea que generen las cabecitas de carbono de seguro tendrá alguna utilidad, simplemente porque lo que Tina enseña es a utilizar las herramientas del entorno y componentes de nuestro pensamiento de una manera más libre y con un fin estratégico, que no es otro, que el de poder descubrir las oportunidades a nuestro alrededor y transformarlas en algo productivo.

Por muchos años se mantuvo la idea de que sólo podían ser creativos aquellos que desarrollaban mayormente el hemisferio derecho de su cerebro; por lo tanto, la creatividad era básicamente potestad de las artes, las emociones y los sentimientos y para nada de la lógica, la matemática o lo verbal.  No obstante, estudios recientes indican que el lado izquierdo del cerebro también tiene mucho que aportar en el proceso creativo. Y es que lo que hay que recordar es que la creatividad no es solo generar una idea, hay que transformarla  en productividad para concluir el proceso.

La clave estriba en que la creatividad es un proceso en el que se interconectan varios factores y recursos que deben ser utilizados de manera conjunta para desarrollar el proceso.  Ella llama a su modelo “the innovation engine”  algo así como el “motor de la innovación”.


Para Seelig el conocimientoes el combustible que arranca la imaginacióny esta, a su vez, actúa como catalizador al transformar el conocimiento en nuevas ideas, siempre que mantengamos una actitudabierta  a la exploración y experimentación. Para  lograr esto podemos hacer uso de los recursos que se encuentran en nuestro entorno y comunidad, tomando en cuenta sus valores, comportamientos y creencias, a la vez que entendemos  a nuestros equipos de trabajo y los espacios donde producimos.

Y usted se estará preguntando ¿y cómo hago eso?

Bien lo primero observación.  Preste atención a todo lo que constituye su entorno.  La mayoría de nosotros llega a sus oficinas diariamente por el mismo camino, saludamos de la misma manera y al iniciar nuestras tareas diarias, ni siquiera se nos pasa por la mente el replantearnos las mismas de una forma diferente. Y esto es perfectamente lógico porque la rutina así nos lo exige.  Pero si observáramos a nuestro alrededor con “una actitud diferente”, como la del niño curioso que mira todo por primera vez tratando de descubrir qué nuevo uso puede darle a todo aquello que le rodea; es muy probable, que nos replantearíamos un par de problemas y la forma de resolverlos, resultando en nuevos negocios o contactos: nuevas oportunidades.

Observar con atención nos permite recopilar nuevos datos sobre ese ambiente que creemos conocer tan bien, tal y como lo hacemos cada vez que estamos de viaje.  Dado que estamos en un lugar totalmente nuevo para nosotros, nuestra forma de mirar y pensar de alguna manera se torna en una antena receptora que capta cada una de las diferencias que ubicamos en relación a nuestro entorno común.  Como dice Tom Kelly: “El verdadero acto de descubrir no consiste en buscar nuevas tierras, eso es viajar ", sino en verlo todo con nuevos ojos."


Y es este descubrimiento de nuevos datos que antes no teníamos el que nos permite replantearnos los problemas, combinando objetos o ideas totalmente diferentes para plantear nuevas soluciones. De hecho, los marcos de referencia que utilizamos diariamente generalmente son incuestionables; pero, qué pasa cuando nos atrevemos a preguntar: ¿y si hacemos esto diferente?

Hacer algo diferente no necesariamente implica “innovar”, pero de seguro si “experimentar” y es este el camino más seguro y directo a la innovación.  Y es así como replanteamos una desventaja tratándola como una posible ventaja o, vemos un problema como una oportunidad.  Cuando experimentamos con estas nuevas definiciones es muy probable que aquello que antes definíamos como “imposible” ahora lo veamos como una posibilidad a largo plazo o un destino antes impensable, ahora se nos presenta a una distancia más corta. 

Conectar y combinar es experimentar, o sea, retar los supuestos que usualmente damos como ciertos, algo que no es fácil, ya que hemos sido condicionados a no hacerlo.  Es esa actitud de ir más allá de la primera respuesta o idea producida, de equivocarnos varias veces, la que nos permitirá dar con la solución más adecuada al problema planteado. Y es aquí donde la mayoría de nosotros detiene el proceso creativo ya que el miedo a fallar nos paraliza por completo, sin detenernos a pensar que “el fracaso es una parte inevitable del proceso creativo sobre todo cuando está intentando procesos en los que no habían trabajado antes” Seelig.

Lo cierto es que el ser creativo es una actitud innata en casi todos los seres humanos que puede mejorarse, siempre que usted ejercite estos procesos creativos.  Adicionalmente tome en cuenta que el trabajo en equipo favorece enormemente estos procesos, no en balde se dice que  “dos cabezas piensan más que una”.

En Latinoamérica la mayoría tendrá en su CV el término anglosajón “team player” como una competencia adquirida, sin embargo, de esa mayoría probablemente más del 60% no sepa a ciencia cierta lo que es un equipo creativo.  De hecho, gran parte de los coordinadores de equipos o jefes de proyectos generalmente conforman sus equipos tratando de obtener la mayor cantidad de afinidades entre sus miembros.  Que sean de la misma disciplina, del mismo departamento, de la misma región o que estén acostumbrados a trabajar juntos.  Y si bien es cierto que estas disposiciones, de alguna manera, ayudan a que exista una cohesión más rápida y se limiten al mínimo los conflictos por diferencias en valores o culturas, no es menos cierto, que condicionan los resultados de su ejecución a lo conocido o rutinario.

Un equipo creativo es aquel cuyos miembros son capaces de nutrirse de las competencias individuales de cada uno, colaborando sobre las ideas de los otros.  Los equipos multidisciplinarios son básicos para trabajar proyectos que son nuevos en la empresa, como el rediseño de un proceso o la creación de un nuevo producto o servicio.  Cada uno tendrá competencias diferentes pero necesarias para complementar el todo.  Lo único es que deberá dárseles tiempo para que acoplen y cultiven en equipo los procesos creativos. Herramientas como los “mindmaps”, el “brainstorming” y la capacitación en la presentación de las ideas y proyectos, son esenciales para el trabajo de estos equipos, pero aún más, la adecuación de los espacios donde trabajan y los procesos que utilizan para abordar los problemas.

El espacio de trabajo ejerce una enorme influencia sobre los individuos.  Por ejemplo, si usted trabaja en el clásico cubículo de 3m2 seguro se sentirá limitado tanto para colaborar con los demás, como para sentirse libre de crear.  El espacio de alguna u otra forma le dice que su quehacer diario tiene límites.  En el caso de los equipos de trabajo el espacio debe invitarle a la colaboración y a la estimulación de producir nuevas ideas
.
Tomemos el caso de una agencia de viajes.  Usted puede optar por el clásico counter abierto donde tendrá tres o cuatro unidades, separadas por una media división, y cada uno atenderá a sus clientes individualmente.  Es como ir a cualquier counter de banco o empresa comercial.  Este tipo de espacio invitará a sus agentes de viajes a realizar las tareas rutinarias de venta de boletos y paquetes turísticos, sin mayor diferenciación de lo que hace una línea aérea o su competencia y, sin proveer mayor valor agregado al cliente, que en ocasiones optará por hacer la compra en Internet.  Pero, qué tal si a la mesa del counter usted le da la forma de un ala de avión.  Es muy probable que ese simple cambio genere un estímulo en su personal que demande un actitud más proactiva, dándoles la oportunidad de reinventarse a sí mismos en sus propios procesos operativos, hasta convertirse en “consultores de viajes” en lugar de simples agentes.

Los espacios para grupos de trabajo deben ser amplios y contener toda clase
de materiales y equipo necesario para la creación, computadores, proyectores, copiadoras, equipos de video, internet, facilidades de comunicaciones y videoconferencias y acceso a los centros de información relacionados con su área de negocios. Deben ser flexibles y adaptables teniendo la posibilidad de ser reconfigurables de acuerdo a las necesidades del grupo y el trabajo.

Y es probable que usted esté pensando que la idea es maravillosa pero no se puede dar el lujo de aplicarla, ya que sus clientes de alguna manera perderían la confianza al ver un ambiente que, a primera vista, parece quizás un desorden con orden, sobre todo si estamos hablamos de un banco, una consultora legal, una entidad financiera, etc.  Pero a ver, usted no tiene que adecuar toda la empresa a ello, puede que esto no se requiera en las áreas que visitan sus clientes, como es el caso de una agencia de viajes o Google, famosa por sus espacios creativos.

Lo que nos interesa son los espacios que promueven el intercambio de ideas entre el personal como recursos humanos, las áreas de mercadeo, tecnología y diseño y los salones de reuniones de trabajo.  Y si aún piensa que la idea es maravillosa pero no tiene donde, piense en rediseñar los pasillos, las escaleras, las pequeñas áreas de descanso, en fin, aquellos espacios donde el aprendizaje y la colaboración se dan de forma espontánea.

Y muchos dirán -qué pendejada con tanta creatividad si generalmente todo el mundo tiene ideas, no importa donde estén, “las ideas son baratas”.  Si puede que sea cierto pero usted necesita ideas rutinarias para situaciones rutinarias pero, cuando necesita adaptarse al cambio, sólo las ideas creativas son capaces de lograrlo. Y tal como lo he planteado tantas veces en este Blog, las empresas y negocios de hoy viven en una economía de cambios rápidos e impredecibles, donde el adaptarse y mantener su pedazo de mercado, requiere una constante innovación de procesos y redes de contactos. Usted necesita generar grupos creativos no importa el negocio al que se dedique.

Y en su vida personal aplica lo mismo o quizás más.  Cada día nos levantamos con cambios en nuestras sociedades y trabajos, que en ocasiones nos obligan a reinventarnos a nosotros mismos.  Los cambios nos obligan a ser creativos.  De hecho se piensa siempre que los trabajos creativos deben ser realizados por jóvenes ya que después de los 35 usted es un rutinario por excelencia. Y esto lamentablemente es correcto, no porque no tenga la capacidad de hacerlo recuerde que la creatividad es una característica innata del ser humano tenga la edad que tenga, sino porque nunca puso en práctica los procesos creativos y, por lo tanto, su actitud no es “mirar con ojos nuevos”. Pero créame aún puede hacerlo.

La creatividad se mejora a base de práctica, es acostumbrarse a retar los supuestos en un entorno que constantemente le dice que no lo haga.  Es atreverse a experimentar combinando productos y servicios que antes eran mutuamente excluyentes, para generar valor agregado a su vida o a su negocio.  Es rescatar el pequeño niño que vive en cada uno de nosotros con el temor de salir a curiosear y jugar, simplemente porque su tiempo ya pasó.

Si lo piensa por un segundo comprenderá que las redes sociales hoy en día se basan en ese principio.  Compartir la felicidad de nuestras vidas con las personas que queremos en la forma de comentarios, fotos, juegos y oportunidades. Hacer algo nuevo con uno mismo y con otras personas puede ser una fuente de placer y alegría muy grandes. Y lo mismo sucede con los negocios, ellos comparten a través de Twitter o Facebook las bondades de sus servicios y productos instando sus consumidores a proporcionarles nuevas ideas para innovar.

Creo que si hay una actitud que he adoptado en forma consistente durante mi carrera es la práctica de la creatividad.  Ese recurso que se renueva en nosotros adaptándose a cada una de las etapas que pasamos.  Hace 30 años no me hubiera imaginado tomando cursos de actualización por Internet ni hubiera creído el impacto que han tenido en reforzar mis metas profesionales.  Hoy soy capaz de reinventarme para alcanzar nuevos objetivos de carrera en aquello que amo hacer y que no es otra cosa que compartir y adquirir nuevos conocimientos. 

Inténtelo en sus relaciones personales y profesionales.  Esto no tiene nada que ver con inmadurez, todo lo contrario.  Es más que nada la manifestación del individuo que ha vivido lo suficiente para comprender que no hay aciertos sin equivocaciones y que el no saber ubicar nuevas oportunidades lo estacará a usted, a su familia y a su negocio.

Por lo pronto la pequeña Emy sigue haciendo de las suyas y para motivarlos a explorar nuevas posibilidades aquí les dejo el enlace a la Universidad de Stanford, que incluso, actualmente está desarrollando cursos en español en conjunto con la Universidad Católica de Chile. Es probable que encuentre algún curso que le abra las puertas a nuevas posibilidades. 

Aquí tiene el link:  https://venture-lab.org/

Una corazonada es la creatividad tratando de decirte algo.
Frank Capra
on Monday, March 18, 2013

EBSIDEAS - De una Oveja a otra...



Por alguna razón Kármica, históricamente todos han querido meter las manos en Chipre, egipcios asirios, fenicios,  griegos, romanos, cristianos, árabes, bizantinos, venecianos y, por supuesto, el  Impero Otomano. Y si bien en aquellos tiempos cada conquista implicaba el saqueo de las propiedades, tanto del Estado como de sus pobres habitantes; se supone, que nos hemos civilizado lo suficiente como para entender la diferencia entre bienes públicos, recursos comunes y bienes y esfuerzos privados.  Pero eso parece ser algo que debemos explicar al  tenorio financiero que, que hoy, como brazo ejecutor de las políticas de rescate de la UE,  propone un “impuesto a los ahorristas chipriotas”, bajo el disfraz de contribución indispensable para salvar a su país de la quiebra.  Por supuesto me refiero a la TROIKA.

En este escrito no voy a hablar acerca de definiciones financieras, ni oráculos, ni tendencias.  Simplemente voy a esbozar un punto de opinión, ya que creo que esta vez, se han pasado de la raya y están sentando un precedente nefasto para la actividad bancaria privada.

A ver, una cosa es el famoso “corralito “o las devaluaciones locas y otra, muy distinta, meterse con el esfuerzo privado de los ciudadanos de un país, pueblo, ciudad, choza o “pobla”.  Y ni siquiera estamos hablando de recursos comunes.  De lo que hablamos  aquí es de apropiarse de los $20 o $50 o $1000 dólares, euros o pesos, que con esfuerzos y privaciones, una familia ha ahorrado a través de los años, no importa el ¿por qué? ni el ¿para qué?  Es una decisión privada y parte de lo que se conoce derechos individuales. 

No es lo mismo tasar inversiones privadas que ahorros.  Señores respeten, no son los ciudadanos los deudores, es el Gobierno.  Cuando uno invierte, aunque el dinero es propio y privado, usted va a utilizar los recursos, o estructuras,  o bienes comunes que tenga el país donde hace la inversión para obtener sus ganancias; por lo tanto, la idea del impuesto a la inversión, aunque invita a la furia porque el esfuerzo lo hace uno y el Estado generalmente pone mil trabas burocráticas, tiene lo que se conoce como “asidero legal”. 

Pero el dinero de los ahorristas, sean estos de cualquier continente, es otra cosa.  Eso es lo que el ahorrista reserva de su salario para lograr avances en el futuro, y, sobre el cual,  YA PAGÓ IMPUESTOS AL ESTADO, generalmente retenidos por la empresa donde trabaja.  Los sistemas financieros mundiales saben lo delicado y sensible que es el ahorro como producto financiero y, por lo tanto, es como el niño mimado al que no se le hacen demasiados desplantes,  porque como quiera que sea, representa parte importante del capital de trabajo de las instituciones bancarias y de los préstamos a corto y mediano plazo de las pequeñas y medianas empresas;  y no digamos, el futuro de los ciudadanos y,  a la larga, del propio país.

Por lo tanto pienso que una medida como esta,  que todos sabemos que si pasa una vez continuará pasando, es  probable que nos haga volver a la bolsita debajo del colchón y, créame no estoy exagerando.  Esto me parece una de las salidas menos creativas que le he visto tomar al sistema financiero, cosa que no me asombra, porque lleva cientos de años en la misma situación.

Podría entrar en un análisis sobre el PIB de Chipre y su evolución económica, así como la desventaja que representa tener un territorio dividido, pero, francamente no me inspira esta situación.  Es lo mismo de siempre, un sistema bancario colapsado, pero sobre todo, un Gobierno incapaz para bregar con su déficit fiscal, además, de una estructura de UE con serias incongruencias y falta de voluntad para abordarlas, que ya he mencionado en escritos anteriores en este BLOG.   A la larga quizás el Imperio Otomano  vuelva a reinar en esa parte del Mediterráneo.

Creo que esto es grave. Cualquiera de nosotros habrá experimentado alguna vez la incapacidad para cumplir con un pago de deuda por pérdida de trabajo o cualesquiera otras circunstancias, que lo ha tenido contra la espada y la pared, porque el sistema financiero es muy poderoso y tiene la capacidad de cerrarle otras puertas también.   No hay donde recurrir, uno tiene que ver cómo se resuelve, sino pregúntele a todos los españoles que han visto disminuidos sus ahorros y perdidas sus viviendas.  Pero resulta que con esta innovación financiera del  Viejo Mundo, ahora los Gobiernos incluso podrán recurrir a los dineros ahorrados por sus ciudadanos para paliar sus malos manejos e innoperancia.  Una vergüenza total. Y eso que no van a gravar los intereses, que buena onda no; pero resulta que en todo caso, esa sería la parte que deberían grabar y no el capital ahorrado. Pero se sabe que los intereses que pagan los bancos a los ahorros corrientes son irrisorios.

Lo he dicho y lo sostengo.  Creo que el esfuerzo realizado para la creación de la Zona Euro debe mantenerse y el que un país salga de la zona, no es una solución que debiera tomarse; sin embargo, debido a la falta de creatividad de quienes hoy son los prestamistas principales de la zona, me obliga a pensar que quizás sea Chipre quien tenga que pagar los platos, ya que es el que menos personas tiene para reclamar y, por supuesto, para darle en la testa a  los inversores rusos….¿será?

Creo que si Alemania y Francia no están claras de que en algún momento, quizás en unos 8 años, tendrán que ser rescatas a su vez, definitivamente será porque no cuentan con muchos espejos en sus ciudades, donde pueda reflejarse el dolor y la impotencia de un simple ciudadano europeo que el próximo viernes probablemente vea como desaparece de su cuenta personal unos US$12,000 dólares, que probablemente tardó unos 5 o más años en ahorrar.

Digan lo que digan este es un MUY MAL PRECEDENTE.

 Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad.
Montesquieu
on Tuesday, December 11, 2012



Aquí les traigo una recopilación de frases navideñas y de fin de año, para todos los gerentes estresados. ¡Disfrútenlas!


“No existe la Navidad ideal, solo la Navidad que usted decida crear como reflejo de sus valores, deseos, queridos y tradiciones”. (Bill McKibben)

“Este año no esperes regalos. Estoy de copas con los Reyes Magos, y la cosa se nos ha ido de las manos… (Anónimo)

“Así se avanza en la vida: Primero uno cree en Papá Noel, luego uno no cree en Papá Noel, y al final uno es Papá Noel”. (Anónimo)

“Navidad es la época en la que todos quieren que se olvide su pasado y se recuerde su presente. Lo que me gusta de las fiestas de Navidad de empresa es tener que buscar otro trabajo al día siguiente”. (Phyllis Diller)

“¿Por qué la navidad es como un día en la oficina? Tú haces todo el trabajo y el gordo con el traje recibe todo el crédito”. (Autor desconocido)

“Hoy te he ingresado 365 días de buena suerte, alegría y felicidad en tu cuenta número 20.., adminístrate”. ¡Feliz Año Nuevo! (Anónimo)

"Coloca tu mano derecha sobre tu hombro izquierdo y tu mano izquierda sobre tu hombro derecho. Has recibido un abrazo a distancia. ¡Feliz Año 2013!" (Anónimo)

“Un optimista es el que se mantiene despierto hasta la media noche para recibir al ano nuevo, un pesimista es el que se mantiene despierto para asegurarse que el año viejo se ha ido”. (Bill Baughan)

“Un etiqueta negra: $100, un regalo: $20, una fiesta: $200. Que te felicite alguien como yo, no tiene precio. Feliz Navidad”. (Anónimo)

“El recuerdo, como una vela, brilla más en Navidad”. (Charles Dickens)

“Que la lluvia de la paz, la esperanza, la felicidad y el amor te pille con el paraguas roto y salpique a todos los que están en tu alrededor”. FELIZ AÑO. (Anónimo)

"Papá Noel y Los reyes Magos no existen". Fdo: El Ratoncito Pérez."

“Tu navidad feliz puede depender de lo que otros hagan por ti. Pero la felicidad en el año nuevo dependerá de lo que tú hagas por los demás”. (Autor desconocido)

“NOTA AL CEO:  Si ésta noche te secuestra el viejito pascuero, !no temas!,  es que este año el Sindicato te ha pedido para Reyes Magos ¡Felices Fiestas! (Anónimo).

“Predicciones de Fin de Año a un ejecutivo de nivel medio:  ¡Cuidado! El próximo año le van a hacer Bullying en los seminarios de Capacitación”. (El Tarot de EBSIDEAS).

¡FELICES FIESTAS A TODOS!

Nota: recopilado de varios sitios web de frases y pensamientos.


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